A pesar de la jerarquía del rival dejó bien alto su presente

Estudiantes cayó 2-1 ante el líder en el Predio Pablo Aimar, por la fecha 14 de la Zona B del Torneo. Escobar puso en ventaja al equipo de Gerardo Acuña, pero la visita encontró la respuesta justa y se quedó con los tres puntos
La derrota cortó una racha de nueve partidos consecutivos sin caer, un recorrido que habla del crecimiento del equipo, del trabajo del cuerpo técnico y de un plantel que supo hacerse fuerte semana a semana. Más allá del resultado, esa regularidad es un activo que no se borra con una caída.Estudiantes quedó quinto con 24 puntos, momentáneamente fuera de los cuatro lugares que otorgan el pase.
Había un condimento especial en el aire. De un lado, el puntero de la zona, un equipo que llegaba con la vitrina de líder y la responsabilidad de sostenerla.
Del otro, el conjunto menos goleado del grupo, una defensa que había hecho del orden y del carácter su carta de presentación y que se acostumbró a competir de igual a igual con cualquiera. Así se presentó el choque entre Estudiantes e Independiente, un duelo de los que se miran con respeto desde la previa y se juegan con los dientes apretados.
Y el León no desentonó. Con la frente alta, con una propuesta valiente y con la convicción de un plantel que venía de nueve fechas sin conocer la derrota, los pibes de Gerardo Acuña le disputaron el protagonismo al líder, golpearon primero y tuvieron el partido en sus manos. Pero en este tipo de partidos los detalles pesan, y los detalles terminaron inclinándose para el lado del visitante.
Independiente dio vuelta el marcador, estableció el 2-1 definitivo y le puso fin a una racha invicta que había ilusionado a todo Río Cuarto.
El arranque tuvo nombre propio: Tomás Parmo. La joya del Rojo se animó a entrar al área y sacó un remate que se estrelló en el palo, la primera situación de riesgo de la tarde y un llamado de atención para la defensa local. Fue un aviso de que el líder no venía a especular. Con el correr de los minutos, el partido se fue cerrando.
El mediocampo se convirtió en una zona de disputa permanente, las pelotas divididas marcaron el ritmo y el juego se hizo cada vez más cortado y friccionado.
Las amarillas empezaron a aparecer una detrás de otra y el árbitro terminó mostrando cuatro por equipo antes del descanso, una radiografía fiel de la intensidad con la que se jugó. Ninguno de los dos quiso ceder un centímetro y el empate sin goles fue, en el fondo, un reflejo de lo parejo que estaba todo.
El golpe del León: El segundo tiempo trajo la recompensa para el local. A los 4 minutos, tras un tiro de esquina a favor, Joaquín Rivero metió una gran jugada que dejó la pelota servida para Escobar.
El volante no dudó y sacó un remate pleno, de esos que se festejan desde el alma, para abrir el marcador y hacer explotar a la gente del León. Estudiantes se había puesto en ventaja ante el mejor equipo de la zona, y el estadio lo sintió.
Pero los punteros están donde están por algo. Apenas cinco minutos después, a los 9, Mathias De Las Carreras recibió, se sacó de encima a su marcador con un muy buen enganche y definió con un remate todavía mejor para igualar el partido. La ventaja había durado poco y el golpe fue fuerte: el Rojo mostró lo que lo tiene arriba, la capacidad de reponerse rápido y de ser efectivo cuando el partido se lo exige.
Lejos de venirse abajo, Estudiantes buscó. Con el empate en el marcador y el partido abierto, el León tuvo sus mejores pasajes en los minutos finales y generó argumentos para pensar que merecía algo más de lo que terminó llevándose. El equipo empujó, presionó y se animó a ir por la victoria.
Sin embargo, el fútbol suele ser cruel con quien no concreta. A los 35 minutos, tras una excelente combinación de pases que dejó mal parada a la defensa local, Simón Bodnar se elevó y conectó de cabeza para el 2-1 definitivo. Un golpe de jerarquía que le dio los tres puntos a Independiente y le cerró el partido al León.
=Síntesis=
Estudiantes RC: Francisco Gualtieri; Bautista Federighi, Nicolás Garnica, Matías Pagliaricci (c) y Bautista Pieroni; Tomás Escobar, Lautaro Cepeha y Benjamín Moyano; Joaquín Rivero, Maximiliano Devia y Facundo Gallardo. DT: Gerardo Acuña.
Independiente: Centurión; Closter, González, Bordón y Martino; Cruz (c), Buralli y Parmo; Bodnar, Junco y De Las Carreras. DT: Carlos Matheu.




