Muy buen ánimo esperando el domingo

El «Albo» visitará a Huracán Las Heras. Con el triunfo se asegura el podio, con el empate sella el boleto y, con una derrota deberá mirar de reojo los duelos en Mar del Plata, Salta y Bahía Blanca para evitar la Reválida
Atenas se encuentra ante los 90 minutos más cruciales de su temporada, con el destino y la clasificación a los cuartos de final por el primer ascenso enteramente en sus manos.
Ubicado actualmente en la segunda posición con 13 unidades, el Albo jugará este fin de semana su último partido de la fase ante Huracán Las Heras.
El panorama es de un optimismo lógico pero requiere máxima concentración: una victoria en Mendoza le asegurará de manera matemática un lugar en el podio (pudiendo ser primero o segundo), mientras que un empate también le otorgará el boleto directo a las deseadas semifinales por el primer ascenso. El único escenario de zozobra real llegará si el «Albo» sufre una derrota, lo que congelaría su puntaje en 13 unidades y lo obligaría a depender de una combinación de resultados ajenos en los duelos de Alvarado-Olimpo, Juventud Antoniana-Cipolletti y Villa Mitre-Kimberley para no caer al temido quinto puesto de Reválida.
Las alternativas según los resultado que se den son las siguientes:
Si suma tres puntos
Si Atenas gana (llega a 16 puntos) el triunfo le da la clasificación directa y lo blinda en el podio más alto. Nadie que venga de atrás lo puede superar.
Clasifica primero: Si Alvarado empata o pierde frente a Olimpo. De esta manera, el Albo supera la línea del equipo de Mar del Plata (que quedaría con 15 o 14 puntos) y se adueña de la zona.
Clasifica segundo: Si Alvarado le gana a Olimpo. El conjunto marplatense se quedaría con el liderazgo al llegar a 17 unidades, dejando a Atenas como escolta con 16.
Si suma uno
Si Atenas empata (Llega a 14 puntos). La igualdad en Mendoza también le otorga el boleto a cuartos de final de forma matemática, ya que es numéricamente imposible que cuatro equipos lo pasen a la vez.
Sus posiciones finales variarían de la siguiente forma:
Clasifica segundo: Necesita que Alvarado le gane a Olimpo (para mantener a los bahienses con 12) y que Cipolletti no gane en Salta (si empata llega a 13; si pierde se queda en 12).
Clasifica tercero: Ocurre si solo uno de sus perseguidores gana. Por ejemplo: si Cipolletti gana (llega a 15) pero Olimpo no suma de a tres frente a Alvarado.
Clasifica cuarto: Si se dan los triunfos en simultáneo de Olimpo y Cipolletti. Ambos superarían a Atenas, que caería al cuarto escalón compartiendo la línea de los 14 puntos con Alvarado, definiendo el tercer y cuarto puesto por diferencia de gol general.
Si no suma
Si Atenas pierde (se queda en 13 puntos). Es el único terreno peligroso para el equipo de Gastón Leva. Su diferencia de gol (+3) empeorará y se abrirá la ventana para quedar eliminado de la pelea directa.
Clasifica tercero o cuarto: se mete en playoffs a pesar de la derrota si los de abajo no aprovechan su caída. Necesita que Cipolletti pierda en Salta ante Juventud Antoniana y que Olimpo caiga ante Alvarado. Al quedarse ambos con 12 puntos, Atenas se sostiene arriba con sus 13 unidades.
Queda quinto (eliminado a Reválida): para que Atenas quede fuera de los cuatro clasificados, se tiene que dar un triple combo en los otros estadios que empuje al Albo al quinto lugar por diferencia de gol:
Olimpo empata o gana ante Alvarado. Al ganar llega a 15. Si empata iguala los 13 puntos de Atenas, pero su mejor diferencia de gol (+3 actual frente a la de Atenas que se reduce al perder) lo deja arriba.
Cipolletti empata o gana ante Juventud Antoniana. Si gana llega a 15 y lo supera. Si Cipolletti empata (llega a 13 puntos y mantiene su +1), Atenas tiene que perder por más de dos goles frente a Huracán para que su diferencia (+3) caiga por debajo de la del «Capataz» y este lo desplace por completo.
Kimberley le gana a Villa Mitre. El «Dragón» alcanzaría la línea de los 13 puntos y, si logra golear para dar vuelta su diferencia de gol negativa, desplazaría por completo a un Atenas derrotado.




