En su casa quiere hacer valer esa condición

Con la ilusión intacta pese al traspié en La Paternal y, con la convicción de que el funcionamiento acompaña, el equipo de “Yagui” Forestello, se planta desde las 15:30, con un objetivo claro: volver a sentir el sabor de la victoria
Río Cuarto entero empieza a sentir ese cosquilleo particular que solo generan los sábados de fútbol grande en la Avenida España.
Estudiantes hoy vuelve a hacer de local en el Antonio Candini y lo hace con una motivación extra: después de firmar un debut soñado ante Tigre y sufrir un traspié que, lejos de bajar los brazos, encendió la autocrítica constructiva del plantel, el Celeste llega a este cruce con Banfield decidido a reafirmar en su cancha aquello que mostró en la primera fecha del certamen.
El equipo de Forestello acumula tres puntos, producto de un triunfo contundente ante Tigre en el debut, y sabe que un nuevo resultado positivo como local lo metería de lleno en la pelea por los puestos de vanguardia de la Zona B.
La visita, dirigida por Pedro Troglio, llega con el mismo puntaje, pero con el envión anímico de haber remontado una derrota inicial con una goleada trabajada frente a Sarmiento. Es, ni más ni menos, el condimento ideal para un partido que promete intensidad de principio a fin.
La caída 3 a 0 ante Argentinos Juniors en La Paternal quedó atrás no como una losa, sino como un aprendizaje que el cuerpo técnico capitalizó a lo largo de la semana de entrenamientos. Forestello viene insistiendo con sus dirigidos en la idea de sostener la identidad futbolística del equipo más allá del resultado adverso, y el mensaje parece haber calado hondo en un plantel que entiende que el proceso de reconstrucción celeste no se mide partido a partido, sino en la solidez de una idea que se consolida fecha tras fecha.
La localía, en ese sentido, aparece como un aliado fundamental. El Antonio Candini viene siendo una fortaleza y todo indica que, esta tarde desde las 15:30 y con el respaldo de su gente, Estudiantes buscará imponer las condiciones desde el arranque, presionando alto y jugando con la valentía que caracteriza a los equipos de el “Yagui” cuando actúan de local.
El cuerpo técnico deberá lidiar con tres ausencias sensibles: Alejandro Cabrera, referente indiscutido del plantel, continúa su recuperación de una lesión muscular sufrida en la previa al debut y todavía no pudo estrenarse en el campeonato; Martín Garnerone tampoco pudo hacer su debut oficial por una dolencia similar; y a esa lista se sumó esta semana Mauro Valiente, futbolista que había sido titular en las dos primeras presentaciones y cuya baja obliga a Forestello a mover el tablero.
Con estas bajas confirmadas, el equipo que saltaría a la cancha este sábado tendría a Lucas Bruera bajo los tres palos; una línea de cuatro integrada por Gonzalo González, Matías Valenti, Sergio «el Bocha» Ojeda y Facundo Cobos; un mediocampo con Francisco Romero, Siro Rosané, Agustín Quiroga y Tomás González; y una dupla ofensiva conformada por Yeison Moreno junto a un delantero por confirmar tras la baja de Valiente. Se trata de un equipo con jerarquía, con nombres que ya mostraron compromiso y jerarquía individual, y con la ambición de un entrenador que no le teme a los desafíos.
Un rival que llega envalentonado, pero no invencible
Banfield se presentará en Río Cuarto con la confianza que le dio su reciente triunfo por 3 a 2 sobre Sarmiento en el Florencio Sola, resultado con el que borró la mala impresión de su derrota inicial ante Huracán. El equipo de Troglio es un rival de jerarquía, acostumbrado a pelear en la punta de la tabla, pero también un equipo al que se le puede hacer daño: su funcionamiento como visitante todavía no fue puesto a prueba en este torneo, y el desafío de jugar en un Candini a pleno puede resultar un escenario incómodo para sus pretensiones. Ahí es donde Estudiantes encontrará su oportunidad.



