Con el histórico ascenso a la Liga Profesional como bandera, la Ciudad Deportiva Pablo César Aimar, se convirtió en el epicentro de un sueño federal: juveniles de todo el país, desembarcaron en Río Cuarto para las pruebas
De Mendoza, San Luis, Entre Ríos y cada rincón del interior, el talento federal se dio cita en la Ciudad Deportiva Pablo Aimar para demostrar que el futuro de Estudiantes no tiene techo. Con gran despliegue el Club abrió sus puertas a todos los que asistieron.
La ilusión no tiene techo en el Imperio y mucho menos para un Estudiantes que se proyecta en grande en todas sus áreas.
Con el histórico ascenso a la Liga Profesional como bandera, la Ciudad Deportiva Pablo César Aimar se convirtió en el epicentro de un sueño federal: más de 500 juveniles de todo el país desembarcaron en Río Cuarto para las pruebas de captación de Estudiantes.
Desde las categorías 2006 hasta la 2012, una marea de futbolistas con pase libre se hicieron presente lunes y martes buscando un lugar en la estructura del «León».
Con turnos divididos entre mañana y tarde, el club abrió sus puertas para moldear el futuro de la institución que hoy milita con orgullo en la máxima categoría del fútbol argentino.
Claramente, el «Efecto Primera» resultó ser un imán para el talento federal. Alberto Salomón, coordinador de las inferiores y pieza clave en la transición de los jóvenes en formación, destacó el impacto de ver a Estudiantes en la élite: «El objetivo es captar e integrar chicos para la competencia que se nos viene: la Liga Profesional. Han llegado pibes de San Luis, Mendoza, La Rioja y Entre Ríos. El ascenso y la inversión que está haciendo la dirigencia en edificio, indumentaria y logística hacen que el club sea un destino muy tentador», explicó Salomón.
El club no dejó nada librado al azar. La metodología de selección es siempre rigurosa y se divide en tres etapas claves. El Coordinar explicó: “El formato se divide en tres etapas, la primera son las pruebas generales de lunes y martes, luego una prueba más específica en donde los chicos seleccionados entrenarán con nuestros jugadores y, finalmente, el viernes es la selección final para que queden en los planteles” puntualizó.
Salomón, quien dirigió los últimos encuentros en la Primera Nacional antes del desembarco de Iván Delfino, se mostró emocionado por el presente institucional: «Estudiantes es el interior del interior y muchas provincias se sienten identificadas. Ver el crecimiento del predio y las obras para el debut en Primera nos llena de orgullo y esperamos sea elepicentro donde se convoquen cientos de chicos que elijan el deporte como esparcimiento,capacitación y formación para ser grandes profesionales. Sabemos que esas son las bases de este Estudiantes” concluyó».
Con el predio en plena remodelación y el entusiasmo por las nubes, Estudiantes demuestra que su proyecto no es sólo de 11 jugadores, sino de toda una estructura que ya respira aire de Primera y que tiene a todala región y el país expectante para poder formar parte de un Club que los puede mostrar y darles la oportunidad de defender la camiseta representando a los celestes ante todo el país. Una cantera que se proyecta.
