Domingo, Abril 21, 2019

Con Gonzalo Peillat a la cabeza, cinco integrantes del seleccionado dictaron dos clínicas en el Jockey Club. Además, dieron una conferencia en la que dejaron interesantes conceptos sobre la actualidad del deporte 

 

La jornada de ayer fue muy especial para todo el hockey riocuartense. Integrantes del seleccionado masculino estuvieron en las instalaciones del Jockey Club dictando dos clínicas para  jugadoras locales, en una muy buena iniciativa del club. Más allá de las inclemencias del tiempo, la actividad tuvo una buena participación y dejó abierta una interesante puerta para el futuro. 

El viernes por la noche, en la previa de la actividad, Los Leones dieron una conferencia de prensa en la que no sólo atendieron a los requerimientos periodísticos, sino que también respondieron consultas del público presente. Gonzalo Peillat, Nahuel Salis, Joaquín Menini, Tomás Santiago y Agustín Bugallo recorrieron distintos y muy variados temas, desde la actualidad del seleccionado hasta el entrenamiento de arqueros en inferiores. 

“Estamos muy contentos con poder viajar al interior y encontrar gente que esté dispuesta a recibirnos. La meta de estos trabajos es que la disciplina se siga desarrollando y si nosotros podemos poner nuestro granito de arena,  ¿por qué no hacerlo?”, comentó  Gonzalo Peillat, el que es considerado el mejor arrastrador de córneres cortos del mundo. Agregó que la clave para que estos trabajos funcionen es que los jugadores más grandes puedan transmitir sus experiencias y a su vez se nutran del contacto con los más chicos. “Nosotros somos un grupo de amigos, nos gusta el hockey y venimos a mostrar lo que hemos aprendido. Lo que no quiere decir que sepamos todo. No queremos que se nos vea como tipos inalcanzables”, añadió Nahuel Salis.  

Consultado por los conceptos de éxito o fracaso en el deporte, el Hacha Peillat respondió con su habitual sinceridad, poniendo como ejemplo lo sucedido con Los Leones en los Juegos de Río de Janeiro. “Para saber ganar hay que saber perder, eso es así en la formación de cualquier deportista. El problema es que a veces no se hacen las autocríticas necesarias”, explicó el arrastrador de cortos. Agregó que a veces el centrarse sólo en los resultados hace que se pierdan de vista los procesos. “Nosotros ganamos la medalla de oro en Río y no creo que todo lo que sucedió en el proceso haya sido correcto. Ahora, como se ganó la medalla, no volvimos sobre esas fallas que cometimos. El éxito no debería hacernos olvidar de eso negativo que pasó”, sentenció. 

Precisó que tuvieron que hacer un esfuerzo importante en los últimos años por abstraerse de los problemas dirigenciales que ha tenido la Confederación. “Lo hacemos porque es el deber del jugador, pero está claro que influye”, puntualizó.

Esa declaración fue la antesala a marcar que en la actualidad, desde la Confederación, se escucha poco al jugador. Cabe destacar que hace unos meses atrás, cuando se produjeron idas y vueltas en la salida de Carlos Retegui como entrenador del seleccionado, Peillat fue uno de los integrantes del combinado que decidieron renunciar, aduciendo la falta de sinceridad y diálogo de la dirigencia. Después se calmaron los ánimos y el defensor regresó. 

Hablando de la actualidad de los seleccionados masculinos y femeninos, Menini la calificó como buena, aunque aclaró que siempre se puede mejorar. “El hockey en la Argentina está bien en el aspecto competitivo, los dos seleccionados están muy ubicados en el ranking. El desafío ahora es continuar con lo que le permitió a la disciplina llegar a la élite e ir corrigiendo las cuestiones que se hicieron mal”, analizó. 

Uno de los puntos de los que más se habló durante la charla fue sobre las posibilidades que tienen los jugadores del interior para llegar a la selección. El cordobés Tomás Santiago fue muy claro respecto de que el principal problema es la escasa competencia que tiene el hockey de varones tierra adentro. “Es muy difícil. Si vos querés llegar a la selección tenés que ir a jugar a Buenos Aires o viajar todas las semanas”, comentó el arquero. El caso testigo en Río Cuarto es el de la jugadora de Universidad Victoria Miranda. Agregó que también está el tema de la diferencia de niveles, que a veces dificulta la adaptación. “Por un lado está el tema deportivo y por otro el de la vida misma. No es fácil adaptarte a vivir en otro lugar y a moverte solo. Todo eso influye mucho. El que se acomoda a eso y tiene la suerte de estar en un buen club, con una estructura de contención consolidada, tiene más chances”, remarcó Santiago. 

El más chico de la delegación, Bugallo, nacido en una localidad pequeña de San Juan hace 22 años, indicó que el cambio siempre se siente y que lo que más lo ayudó fue la contención que le dio el club. “Yo creo que, si el ambiente de la insitución te hace sentir cómodo y se respira cierto aire familiar, el proceso es más fácil”, resaltó.

Salis destacó que las claves para progresar en el deporte son el trabajo y el entrenamiento. “Está claro que hay cosas que uno no puede controlar ni cambiar. Lo que sí puede hacer uno es ponerse metas alcanzables e ir trabajando para que se cumplan. Pero hay que creérselas”, señaló. 

Peillat ratificó lo dicho por su compañero y puso como ejemplo el logro de la medalla en Río de Janeiro. “Cuando Retegui empezó con nosotros, nos dijo que creía que podíamos ser campeones olímpicos y a nosotros nos pareció que era una locura. El tipo fue trabajando y nos fue metiendo esa idea en la cabeza a nosotros también. Fuimos comprendiendo que era posible y sobre todo nos propusimos trabajar para eso”, contó el Hacha. 

La conversación con los asistentes se estiró durante hora y media y dejó varias cuestiones interesantes, como la preparación física y también el trabajo con los arqueros. Al día siguiente, los campeones olímpicos mostraron sus conocimientos en la cancha del Jockey. 

El fin de semana del 6 y 7 de julio de 2018 no será una fecha más para el deporte riocuartense. No es fácil encontrar otro día en el que campeones olímpicos en actividad hayan visitado la ciudad.